Mi primer post es dedicado a mi Zoe

No puedo partir éste, mi segundo blog, sin dedicárselo a quien le da la “Z” a Kat”z” en “El Blog de Katz” a mi Zoe.

Zoe es “mi hija”, la belleza máxima de este hogar, el amor de mi vida, mi gatita. Creo que dedicar este primer post a ella y a lo positivo que es tenerla en mi vida es una forma de agradecer su existencia y de incentivar a otros que adopten a un animalito, que fue la forma en la que ella llegó a este hogar.

Hace aproximadamente 1 año y 3 meses sentí que algo o alguien faltaba en mi hogar, si bien, vivo con mi marido (en ese entonces, aun mi novio), algo faltaba en el hogar…Toda mi vida me he criado con animales y he tenido de diversos tipos, y después de darle algunas vueltas al tema, descubrí que eso era lo que me faltaba, me faltaba un animalito que nos hiciera compañía en el hogar. Y así fue como un día le dije a Alonso (mi marido) que podríamos tener uno.

Después de resolver el dilema de si optábamos por un perro o un gato (de los cuales yo no era muy fans antes, es más, sólo me gustaban los gatunos bebes) por temas prácticos, decidimos que era mejor opción un gato porque son más auto-preocupados de su limpieza, total, si lo criaba desde pequeño, después ya estaría encariñada con él y olvidaría que no me gustaban los gatos adultos. Luego decidimos si preferiríamos hembra o macho, y siguiendo el consejo de Alonso, optamos por una hembra. Pero la verdad es que todo esto de tener una mascota eran sólo conversaciones, no había nada concreto, era una posibilidad de algo que podríamos hacer, pero yo ya tenía la idea en la cabeza, y un día buscando y buscando gatitos para adoptar por facebook, vi una foto, de mi futura Zoe con sus hermanos gatunos. Inmediatamente me contacté con quienes correspondía y llene un formulario de adopción, utilizado para evaluar a los potenciales adoptantes de un animalito, y luego de unas horas me respondieron que seríamos una excelente familia. En ese momento llamé a Alonso y le dije “Adoptamos a una gatita” y él no tuvo otra que asumir J

Lo más chistoso del asunto fue que eso fue un viernes 22 de junio y el sábado 23, era nuestro matrimonio por lo que pensábamos ir a buscar a Zoe, el día domingo, pero nos dijeron que tenía que ser ese mismo viernes porque sino nos arriesgábamos a que otras personas la adoptaran, y así fue como en unas horas, tuvimos que prepararnos para recibir a la Zoe y comprar las cosas mínimas que necesitaba ella para vivir. El matrimonio paso a segundo plano, puesto que, para los que tienen animalitos, saben que los primeros días hay que dedicarlos a educarlos, pero la Zoe se portó un “7” se adaptó perfecto y durmió perfecto ese día. Y así, ella llegó a nuestras vidas y es lejos lo mejor que hemos hecho, criarla ha sido una experiencia que sólo ha aportado amor a nuestras vidas…

Otro día les contaré más detalles de esto.

Cuando pequeña

Cuando pequeña

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